Era de descubrimientos y el idioma español.-a

ana karina gonzalez huenchuñir


Nada de lo humano le es ajeno porque resume al humanista interesado por todo el saber. Juan Gil es el gran latinista, miembro de la Real Academia Española, especialista en historias y mitos de los viajes de ultramar, del mundo oriental y de minorías y marginados de la Historia. Su memoria es un asombroso mapa del conocimiento del pasado, pero él es muy consciente de su presente. Sobre ese presente aporta lúcidas reflexiones.

—Aún estamos en el Año Murillo y ahora se acerca el Año Magallanes, un personaje que usted conoce bien. ¿No parece que la cultura sólo funciona con la excusa de la efeméride?

—Sí, es lo que suele ocurrir. Cuando vienen las conmemoraciones de Colón, todo el mundo habla de Colón; llega Magallanes y todo el mundo habla de Magallanes. Y también pasa el año y ya todo el mundo se olvida de Colón. Es una pena. Yo tuve la suerte de escribir sobre Magallanes antes de la conmemoración. Ni siquiera pensé que iba a llegar el quinto centenario de la Vuelta al Mundo en 2019. En Sanlúcar de Barrameda los encuentro muy concienciados, con carteles por todas partes. Hasta en las servilletas de los bares hay recuerdos de Magallanes y Elcano. En Sanlúcar se está viviendo ya.


—Cosa que no ocurre en Sevilla ¿no? Al menos por ahora...
—Eso creo. En Sanlúcar llevan dos años celebrando en septiembre un congreso sobre Magallanes. Yo estuve el año pasado en el congreso y me quedé sorprendido de lo que sabía la gente. Tampoco pueden hacer otra cosa porque organizar una exposición es algo que tendría que ser a nivel estatal. El problema es que por un lado la Marina va a hacer una exposición y por otro el Ministerio de Cultura. Yo creo que tendría que hacerse una gran exposición conjunta.

—Es un clásico que entre las instituciones no se aúnen esfuerzos.
—Quizás es que Defensa se quedó al margen en las conmemoraciones de Núñez de Balboa. Y ahora han dicho, «esto es nuestro». Yo les he insistido en que es muy necesario hacer la biografía definitiva de Elcano. De Magallanes sabemos bastantes cosas, pero no de Elcano. Curiosamente siempre hablamos de Magallanes, cuando en realidad quien da la vuelta al mundo es Elcano.

—Es cierto, es quien completa el viaje, porque Magallanes muere antes.

—Fíjese, ahora llegan cosas de especialistas italianos y portugueses hablando de la Circunnavegación de Magallanes y uno se queda atónito. Magallanes es un personaje interesantísimo, pero la Circunnavegación la completó Elcano.

—Un aspecto que desvela qué mal ha difundido España su Historia es que aún se dice que la primera vuelta al mundo es la de Drake, aunque la hiciera 60 años después. ¿El mundo anglosajón sigue marcando el relato del mundo?

—Es que lo que está en inglés da la vuelta al mundo y lo que está en español lo leemos nosotros y nadie más.

—Aparte de la epopeya se conmemora lo que se puede considerar la primera globalización. Un hito que se celebra en un mundo globalizado pero cada vez más cerrado.

—En Europa eso se ve muy claro. En vez de unirnos nos desunimos. No abordamos los problemas conjuntamente sino que cada uno va a su interés. Es una pena porque Europa corre el riesgo de desintegrarse.

—Una lección impropia de una Europa que debería ser maestra de la Historia. La Europa, que hizo al ciudadano del mundo pero que no parece a la altura del momento histórico.
—En efecto. Y todo por egoísmo. Todo son egoísmos e intereses mal comprendidos. Creen que se defiende un interés particular y al defender el interés particular se pierde todo.

—Un espejo, por cierto, de lo que ocurre en España. Estamos en una época de desintegración.
—Sí, así es. Aquello que se decía de los clanes a los imperios, pues ahora vamos de los imperios a los clanes. ¡Justo al revés! Por egoísmo, sin visión general.

—Una época de aparente hiperconexión e intercambio de información pero en realidad llena de ruido.
—¿Cómo queda aquello de la Revolución Francesa?: libertad, igualdad y fraternidad. Pues la fraternidad ya no existe. La sustituimos por la solidaridad porque la fraternidad nos da mucho miedo. La igualdad se practica muy a regañadientes. Nos da vergüenza decir que tiene que haber desigualdad. La fraternidad la hemos olvidado. Quizás somos solidarios porque damos un dinerillo, pero no somos hermanos.

—Ha dado en la clave: el eufemismo actual del lenguaje. Estamos en el tiempo de la perversión de las palabras, se oscurecen, se disfrazan, se disimulan para no decir la verdad.
—Pero la perversión del lenguaje siempre ha existido. Sobre todo entre los políticos. Ya se quejaba Tucídides cuando advertía de que a los vicios se les llama sólo de una manera. Y Salustio dice exactamente lo mismo en Roma. La política siempre ha llamado a las cosas de otra manera. No hay más que recordar que cuando empezaba la crisis se decía que había desaceleración…

—Lo que ha estrenado nuestro presente es el bajo nivel retórico de los políticos. No vale el arte del bien decir sino una frase efectista en Twitter.
—Es que tampoco se enseña. En Francia y otros países a los niños se les enseña a hacer una redacción y a hablar en público. Aquí no. Se enseña mucha gramática, pero yo enseñaría más redacción y más leer. El problema es que cada vez se lee menos.

—Triste eso de que cada vez se lea menos.
—Bueno, yo no sé si tal vez es otra moda…

—Hablando de modas, ¿qué opina un académico de esa fiebre de bautizar en inglés lo que ha existido siempre? Mojar el pan en el café es ahora una tendencia llamada «breading».
—Y llamar a las series con nombres ingleses, y poner una tienda con nombre inglés. El inglés hoy es el idioma imperante, imperante además con esa idea del imperio. Todo el mundo, no sólo España, está bailando el agua al inglés. Un anuncio si se hace en inglés, es mejor, porque se puede poner en televisiones extranjeras sin traducción.

—¿El inglés es ahora lo que alguna vez fue el latín? ¿Qué responde el latinista?
—El latín lo fue. Todavía Descartes hace sus «Meditaciones metafísicas» en latín, Linneo analiza la flora en latín y Newton escribe sus «Principia mathematica» en latín. Pero llegó la Ilustración y la Revolución y Francia se puso a la cabeza del mundo y no quiso saber nada. «La Enciclopedia» en vez de hacerse en latín se hizo en francés.

—Pero el francés tampoco es ya lo que fue:la lengua cultural y diplomática del mundo.
—Sí, sí, los rusos hablando en la corte rusa en francés... Fue la gran lengua.

—Por el contrario, ahora todo el mundo quiere aprender español.
—No es que esté de moda, es que en el «imperio» viven millones de hispanohablantes. Creemos que el español somos nosotros, y hay más millones de hispanohablantes en Estados Unidos que en España. Es un idioma que es importante conocer. Y sería más importante si pudiera convertirse en un idioma científico. Eso que ya es el inglés, lo que antes fue el latín o el francés.

Juan Gil, de la Real Academia Española: «La perversión del lenguaje siempre ha existido. Sobre todo entre los políticos»
Este latinista es especialista en historias y mitos de los viajes de ultramar, del mundo oriental y de minorías y marginados de la Historia
Eva Díaz-Pérez
Sevilla
22/07/2018 

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